MÚSICA Y PIROTECNIA



La sociedad mexicana del siglo XIX conservó muchos de los usos y costumbres de la época colonial, principalmente en ciertas manifestaciones de la vida social, como son las festividades religiosas, populares y cívicas.

Tultepec se ha caracterizado, como muchas otras comunidades del país por su espíritu festivo, en este ámbito es imprescindible mencionar a la música y a la pirotecnia, actividades que le han dado a Tultepec el reconocimiento local, regional y nacional en el desempeño de esas artes.

Del siglo XIX data la integración de bandas de música, que generalmente agrupaban a los miembros de algunas familias de la localidad, considerando que la enseñanza musical se iniciaba en el núcleo familiar. Estas bandas amenizaban las reuniones familiares, las festividades religiosas y populares de Tultepec y de los pueblos aledaños. Músicos tultepequenses se ha distinguido como compositores y ejecutantes en la amplia diversidad de géneros musicales. En la década de 1940 por iniciativa del Lic. Mardonio Rodríguez y un grupo entusiasta de colaboradores iniciaron las actividades de la Escuela de Música Sacra Fray Juan Caro en los salones anexos a la Parroquia de Nuestra Señora de Loreto, edificados para el desarrollo de este proyecto académico dirigido por el Maestro Próspero Cebada Palacios, de sus aulas emergieron destacados alumnos en el canto y la música.

Los filarmónicos honrar a Santa Cecilia como su patrona y celebran su fiesta el 22 de noviembre, para el fomento de su culto y devoción, en 1912 se fundó al Sociedad Filarmónica Santa Cecilia.

En lo que a pirotecnia se refiere se puede apuntar que esta actividad artesanal arraigó en Tultepec en el siglo XIX, y se ha consolidado como uno de los pilares de la economía local y de la identidad municipal. Los pirotécnicos de Tultepec han alcanzado prestigio y reconocimiento en el ámbito nacional e internacional.

El gremio pirotécnico de Tultepec se organizó en los últimos años del siglo XIX en una agrupación religiosa denominada Asociación Pirotécnica de San Juan de Dios, devoción que celebran el 8 de marzo. En esta fiesta se conjugan las celebraciones religiosas y los festejos populares en honor a San Juan de Dios, entre éstos últimos se encuentra el recorrido y quema de toros pirotécnicos.

Tradicionalmente los toros pirotécnicos se elaboraban con carrizo y de un tamaño que permitía portarlos en hombros y estaban provistos solo artificios de luz, debido que mediante su recorrido se anunciaba que se hallaba próxima la festividad de San Juan de Dios y se convocaba a los asistentes para que disfrutaran sin mayor riesgo de esta quema.

Desde hace más de dos décadas comenzaron a elaborarse toros de gran tamaño y además con pirotecnia mayor, no solo en cantidad sino en impacto explosivo. En los últimos años se ha presentado una clara tendencia a elaborar toros con un carácter temático, esto es como una propuesta sobre un concepto, que mucho define los elementos empleados, el diseño, el nombre, etc. Tras el recorrido por las principales calles de la cabecera municipal, son quemados en la explanada de la Plaza Hidalgo.

De manera paralela las autoridades municipales organizan desde 1989 la Feria Nacional de la Pirotecnia, con la intención de fortalecer y promover el trabajo artesanal de los pirotécnicos mexicanos mediante la presentación de espectáculos pirotécnicos de Castillos, Bombas, elevación de Globos de Cantolla y Piromusicales, así como la realización de eventos artísticos.

Las festividades patronales, de los barrios, de los gremios y sus respectivas procesiones alcanzan mayor lucimiento con la elaboración de tapetes de aserrín y arcos florales.