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PREPARAN PASEO DE LOS MUERTITOS, TRADICIÓN DESDE 1875 EN TULTEPEC

  • La creencia popular es guiar con una candela encendida en un farol las almas de los niños que han muerto y no recuerdan el camino a casa de sus familias.
  • Continuadores y autoridades suman voluntades por conservar esta genuina expresión tultepequense como un legado para las generaciones futuras.

En el marco de la celebración del Día de Muertos y como parte importante del 10º Festival Calaveras y Muertitos, como cada año desde 1875, se prepara en Tultepec el tradicional Paseo de Los Muertitos.

La creencia popular es guiar con una candela encendida en un farol las almas de los niños que han muerto y no recuerdan el camino a casa de sus familiares, a quienes vienen a visitar cada año el 31 de octubre.

De acuerdo con información de familiares de quienes iniciaron esta tradición en 1875, el Paseo de Los Muertitos, tuvo su origen gracias a Doña Juanita Solano, catequista del templo, quien hizo la invitación a los niños del pueblo para que junto con sus familiares realizaran la procesión el último día de octubre.

“La sugerencia fue que por cada familia que tuviera un infante fallecido, un angelito portara un farol hecho con vara de garambullo, colorido papel de china y una vela encendida al centro. Esto dio pie a la destreza y creatividad de los tultepequenses para crear prismas, cruces, calaveritas, estrellas y féretros, entre otras figuras”.

De acuerdo con la descripción, en sus inicios era costumbre que los vecinos iluminaran las calles por donde pasaba el recorrido, esparciendo frente a las casas pétalos de cempaxúchitl, además de aromatizar con sahumerio.

Desde hace varias décadas, el tradicional Paseo de Los Muertitos o Procesión de Los Farolitos, se inicia a las seis de la tarde frente a la casa de la familia Urbán Velasco, quienes son los continuadores de la tradición, en la esquina suroeste de la Plaza Hidalgo, justo atrás de la Concha Acústica de la cabecera municipal.

En esta genuina expresión tultepequense propia de estas fechas, se congregan más de dos mil personas con farolito en mano, sobre todo familias completas donde predominan los niños, quienes recorren las principales calles de centro del pueblo, para llegar nuevamente a la Plaza Hidalgo a presenciar la quema de artificios pirotécnicos alusivos al Día de Muertos y escuchar las melodías que interpreta la banda de viento que les acompaña durante el paseo.

Descendientes de las familias que iniciaron esta tradición, junto con personas del pueblo amantes de sus costumbres, han dado continuidad a esta singular celebración de devoción y respeto, que fue enriquecida desde hace más de cinco décadas con la participación de pirotécnicos.

Como un sello propio de Tultepec, pirotécnicos locales han dado lucimiento desde aquellos modestos rodetes y voladoras, hasta los majestuosos castillos y piromusicales que ofrecen para cada ocasión y en esta ocasión del tradicional Día de Muertos, no es la excepción.

La suma de voluntades de los continuadores de esta genuina expresión tultepequense y de autoridades municipales para mantener, preservar y difundir el Paseo de Los Muertitos, es un compromiso del gobierno local por mantener este legado para las generaciones futuras, a la cual, cada año se suman más participantes locales y de los municipios circunvecinos.